En realidad me planteo una y otra vez la misma pregunta
¿vale la pena escoger antes de tiempo?
Me explicare, resulta que tengo dos opciones, corrección, me
gustaría tener dos opciones, pongámosle una letra solo para hacer un poco más fáciles
las cosas; tengo a A, un sujeto divertido, simpático, me hace reír y estoy
segura de que con él podría pasar un rato agradable ¡Touché! Podría, pero no estoy segura de eso porque no lo conozco
por completo y a eso agreguémosle el factor “no tengo oportunidad”, comprendo
que quizás pueda estar sonando fatalista respecto a ese “no tengo oportunidad”
pero me dejo bien claro que no le intereso, no por ahora, no con mi edad, no
con mi “madurez”… pero… ¡oye! Madurar es
para frutas así que, cariño si no tengo oportunidad, es porque eres un ciego
También está el sujeto B, que al igual es súper divertido y
muy simpático, su apariencia no importa mucho, no es guapo, pero es lindo, y es
“perfecto” para mí, baila bien, es cariñoso, es tierno, es simplemente lo que
siempre quise ahora es cuando les cuento el problema con este bom bom, es ni más ni menos, que mi ex,
es más este chico, es mi primer beso, lo conozco demasiado, y se cuales son
nuestros problemas, lo perfecto aburre, me gusta romper con la rutina y sacarlo
un poco de las casillas, pero el explota porque no entiende, a mi me molesta
que no me entienda y que no me de en el gusto y finalmente esto terminar por
llevarnos a ambos dos al “ahora no después
hablamos, déjame tranquilo un rato” lo cual culmina en un gran Adios.
Hasta ahora todo suena como si yo pudiera escoger entre A y
B pero bueno, como les dije, son dos opciones que me gustaría tener, pero la
vida es triste y ninguno de los dos es mi opción, así que no sé porque me
caliento la cabeza y el cerebro, tratando de escoger, haciendo una lista de pros y de contras de dos galanes que no son opciones viables, una completa
locura.
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